Mejoramiento de la calidad en la
difusión de la ciencia de la enfermería

Susan Gennaro
RN, D.S.N., FAAN. Dean and Professor, William F. Connell School of Nursing, Boston College, M.A. Editor of the Journal of Nursing Scholarship. susan.gennaro@bc.edu

William Fehder
Ph.D., CRNA, Clinical Associate Professor, William F. Connell School of Nursing, Boston College, M.A. william.fehder@bc.edu


Donaldson y Crowley (1), en su análisis fundamental de la enfermería, señalan que esta, como disciplina, tiene sus propios atributos. Así, cada disciplina —que recibe su aval de la sociedad— debe tener un cuerpo de conocimiento único y debe ser autónoma.

Si la sociedad no viera la necesidad de la enfermería, esta no existiría. Diversas encuestas en los Estados Unidos (2) muestran que la enfermería como profesión es bien percibida y la gente confía en la honestidad y la ética de sus miembros. Sin embargo, para continuar con el aval social, esta disciplina debe proporcionar servicios importantes para los pacientes que quieren mejorar su propia salud o la de sus familiares, o a quienes se esfuerzan por alcanzar una muerte tranquila. Estos servicios deben fundamentarse en la ciencia de la enfermería.

Durante mucho tiempo hemos practicado la enfermería con base en la tradición, en lo que las figuras de autoridad recomiendan, o a la luz de nuestra propia experiencia, en lugar de una práctica guiada por la ciencia. Por ejemplo, muchas de las intervenciones que realizamos para mujeres que se encuentran en el trabajo de parto se basan en la tradición y no en la ciencia; tales tradiciones han cambiado lentamente (3). Más preocupante aún es la existencia de intervenciones que debemos realizar, cuyos beneficios están apoyados por excelentes investigaciones (como los cuidados de enfermería de 1:1 durante el trabajo de parto, o retrasar el pujo durante las segunda etapa del trabajo de parto, o el uso de un gorrito de media para los bebes en incubadoras), pero no han sido incorporadas plenamente en la práctica de la enfermería (4).

Hay una brecha muy grande entre el momento en que se produce la investigación y aquel en el que se establece o se aplica en la práctica. Algunos estudios en los Estados Unidos muestran que un 30 a 45 por ciento de los pacientes no están recibiendo el mejor tratamiento que la ciencia tiene para ofrecer, y un 20 a 25 por ciento están recibiendo cuidados que podrían hacerles daño (5). Por tanto, es imprescindible que la ciencia de la enfermería se difunda ampliamente y de manera oportuna.

Otra de las características de una disciplina es la autonomía. Cuando no está claro lo que los profesionales en enfermería son capaces de hacer por su cuenta, es difícil para ellos que tengan una base de conocimientos que guíe su práctica. Por tanto, es muy importante que tales profesionales tengan organizaciones que desarrollen normas de enfermería y ayuden a legislar su práctica independiente.

Por su naturaleza, la enfermería es interdisciplinaria. Así que, aunque tenemos que entender cómo y cuándo actuar de forma independiente y así definir el alcance de nuestra práctica, los cuidados de enfermería se suministran en conjunto con muchas otras disciplinas que contribuyen a los resultados del paciente. Esto es importante porque afecta la ciencia, la cual debe ser producida para apoyar el cuidado que suministramos como profesionales de enfermería. Gran parte del trabajo que define la medicina basada en evidencia tiene la ventaja de proporcionar información para un profesional trabajando con un solo paciente. Por ejemplo, para decidir sobre la mejor forma de tratar la diabetes, la evidencia no tiene que tomar en cuenta consideraciones que tienen que ver con sistemas o con las prácticas de otros proveedores de atención médica. Por el contrario, la medicina basada en evidencia puede evaluar lo que mejor funciona en la práctica independiente. La enfermería basada en evidencia es algo más compleja, dado que se realiza a menudo dentro de un sistema e interactúa no solo con el paciente sino también con su familia, con la comunidad, etc. Por tanto, los profesionales en enfermería deben difundir la investigación interdisciplinaria dentro de la disciplina y en las revistas interdisciplinarias que están disponibles para todos los profesionales de la salud.

Los profesionales en enfermería que son investigadores y que logran llevar a cabo estudios significativos e innovadores están interesados en asegurar que sus investigaciones se difundan en las revistas de mayor calidad. Tales profesionales, que son editores, y que generalmente sirven de tres a cinco años en el cargo de editor antes de que sientan que su experiencia se está desarrollando de manera adecuada, están muy interesados en la producción de revistas de mayor calidad (6). Los profesionales de enfermería que son revisores, quienes dicen que pasan un promedio de cinco horas en cada revisión y que lo hacen de una manera voluntaria, como una contribución a la disciplina, también están interesados en trabajar como revisores para revistas de mayor calidad (7).

La calidad, sin embargo, no siempre es fácil de definir. Una medida común de la calidad es el factor de impacto (FI) que evalúa la cantidad de veces que un artículo es citado por otros autores y se desarrolla una relación que compara las citas con el número de artículos citables publicados en un periodo determinado de tiempo. Hay muchas maneras de manipular artificialmente el factor de impacto. Uno es exigir a los autores citar trabajos de una revista en particular. Tales tácticas no son del todo éticas.

Otra razón por la cual los factores de impacto no miden la calidad adecuadamente es que todas las citas no son captadas en el proceso de desarrollar dicho factor. Hay un sesgo sistemático en cuanto a las revistas que están incluidas en el proceso y las que no lo están. Aunque el número de revistas de enfermería que Thompson Reuters incluye en su examen de los factores de impacto ha aumentado en los últimos años, la enfermería sigue siendo subrepresentada (8). Del mismo modo, una revista en particular puede tener numerosas citaciones para todos sus artículos, las cuales son contadas en el numerador del factor de impacto, pero solo unos pocos se ajustan a los criterios para ser clasificados como citables y se cuentan en el denominador, elevando artificialmente el FI de la publicación (9).

Algunas revistas demuestran una acumulación lenta pero constante en las citas después de dos años, lo cual es característico de la lentitud de los cambios en la práctica clínica. Estas revistas pueden tener un factor de impacto consistentemente bajo en comparación con aquellas que tienen una acumulación grande de citas, pero de corta duración (10). En enfermería, es posible que una visión de un año no refleje verdaderamente la calidad del trabajo que se produce. Al contrario, una mirada al impacto durante un periodo de cinco años puede ser una mejor medida de calidad. La calificación de la influencia del artículo es un ejemplo. Esta calificación, y el factor de impacto de cinco años, ambas clasificaciones elaboradas por Thompson Reuters, toman en cuenta el tiempo a la hora de definir la calidad de un determinado trabajo (11).

Los sistemas basados en una categorización del número de veces que un trabajo es citado por otros investigadores definitivamente miden la calidad en términos de la contribución a la ciencia, pero no suministran información sobre el impacto de una revista en la práctica. Una mejor medida de calidad para los profesionales en enfermería es examinar las descargas. Las casas editoriales no tienen la capacidad de proporcionar información sobre cuántas veces un artículo en particular ha sido descargado. El hecho de que un profesional en enfermería descargue un manuscrito no significa que va a utilizar el conocimiento que se encuentra en el artículo y de esa manera contribuir a un cambio en la práctica de la enfermería. Sin embargo, las descargas nos proporcionan información en cuanto a temas de interés para los profesionales en enfermería que no escriben para publicar. Infortunadamente, los autores, editores o revisores no tienen una manera fácil para comparar el número de descargas entre diferentes revistas y así determinar cuáles son las que están produciendo información clínicamente relevante.

El periodo de tiempo durante el cual una revista está indexada en las bases de datos importantes es otra indicación de calidad. Las revistas que son siempre indexadas garantizan que los investigadores y los que ejercen la profesión puedan acceder fácilmente a los conocimientos que necesitan. Examinar algunas de las bases de datos más importantes es una buena manera de entender la calidad de la ciencia de la enfermería en una determinada región del mundo (12).

Los valores de producción de una revista también están vinculados a la calidad. Dado que queremos garantizar que la ciencia se traduzca a la práctica en el momento oportuno, es importante asegurarse de que los estudios se difundan dentro de un marco de tiempo apropiado. La revisión por pares toma tiempo, pero es posible cerciorarse de que todos los autores tengan la oportunidad de conocer las decisiones sobre sus manuscritos dentro de un periodo de tres meses, dados los sistemas informáticos de gestión de manuscritos con que cuentan las revistas hoy en día. Estos sistemas emiten recordatorios automáticos a los revisores sobre las evaluaciones pendientes de entrega, verifican y cotejan las evaluaciones para los editores, ayudan a los editores en el seguimiento de las revisiones atrasadas, y envían copias ciegas de las decisiones, incluyendo un juego completo de evaluaciones a los autores y a los revisores.

Las revistas con buenos valores de producción, editores hábiles y revisores comprometidos son apoyadas en la difusión de la investigación significativa mediante la existencia de un consejo editorial que ayuda a establecer la dirección en cuanto a los tipos de manuscritos que la revista tiene más interés en publicar. Los consejos editoriales de las diferentes revistas tienen diversas funciones. Sin embargo, y por lo general, un consejo editorial proporciona algún tipo de apoyo y dirección al editor y ayuda a solicitar estudios adecuados para divulgación, así como revisores que estén comprometidos con proveer evaluaciones oportunas, útiles y constructivas.

Las revistas de calidad también proporcionan servicios de mercadeo para asegurar que sus artículos más importantes sean leídos por un público potencial. Asistir a congresos profesionales y compartir copias recientes de la revista es una de las actividades comunes proporcionadas por los editores. Otras actividades de ayuda incluyen el envío de alertas por correo electrónico a los potenciales lectores acerca de artículos que puedan ser de interés específico basado en la materia. Los editores pueden rastrear los artículos y determinar cuáles son los más citados y descargados. También pueden asegurar que otros escritos sobre estos mismos temas sean enviados a los autores de estos artículos para que la ciencia importante sea difundida entre las partes interesadas lo antes posible.

Por último, las revistas de calidad tienen un equipo de personas que pueden garantizar que los manuscritos que se presentan para publicación pasen por las manos de un corrector de textos y sean sometidos a una cuidadosa corrección de pruebas para asegurar que las referencias bibliográficas sean las correctas, el lenguaje sea claro, y se minimicen los errores. No importa cuán cuidadoso y diligente es un editor, es absolutamente imposible para la misma persona hacer tanto el trabajo de corrección de textos como de corrección de pruebas. La familiaridad con el manuscrito hace que sea difícil ver los errores. Por tanto, contar con un equipo de personas para la corrección y revisión del manuscrito, y otro para la corrección de pruebas es un signo importante de la calidad.

Cuando un autor está tratando de decidir en qué revista quiere publicar su trabajo, los factores más importantes en la determinación de esta selección son probablemente la misión de la revista y las bases de datos donde está indexada. Sin duda, el tiempo que transcurre antes de recibir la respuesta de los revisores y antes de la publicación del manuscrito también es un factor de preocupación para los autores. Antes de entregar un manuscrito para la publicación los autores deben asegurarse que la revista sea publicada de manera habitual y con una cantidad adecuada de material. Esta es la medida más básica de calidad. Ningún autor quiere enviar un artículo a una revista que no sea publicada de manera periódica y sin un número suficiente de manuscritos. Tales revistas no son muy leídas y no cumplen los criterios para ser incluidas en los índices principales.

Siempre hay preguntas sobre la calidad y las barreras para la difusión de los conocimientos científicos necesarios para la práctica de la enfermería. El actual modelo de revisión por pares mediante el sistema de doble ciego no es el único para la difusión de los resultados de la investigación y podría no ser el modelo del futuro. Algunas prestigiosas revistas científicas, como Nature, han experimentado con la revisión abierta en línea. Con este modelo se anima a los lectores a formular observaciones sobre los artículos presentados antes de ser aceptados para publicación, siempre y cuando los autores estén de acuerdo con este proceso (13).

En la actualidad, las revistas de acceso libre son otro modelo para la difusión del conocimiento, aunque hay muchas preguntas con respecto al modelo que produce la difusión de la mejor calidad. Las revistas de acceso libre a menudo son más rápidas en términos de difusión de la información, pero puede que no siempre tengan el mismo nivel de calidad de aquellas con revisión por pares mediante el sistema de doble ciego. Un modelo interesante de una revista de acceso libre es el del BioMed Central (BMC), que publica 220 diferentes revistas sobre ciencia, tecnología y medicina. Cada una de sus revistas tiene una política detallada y única con respecto a la revisión por pares. Estas políticas van desde la tradicional revisión anónima por pares a revisiones firmadas y bases de datos con los informes de los revisores, las respuestas de los autores y las revisiones, todos ellos vinculados al artículo publicado (por ejemplo, BMC Nursing). Como las revistas BMC están en línea, la publicación de un artículo puede ocurrir de una manera rápida y eficiente después de la revisión por pares y la aprobación por parte del editor. A muchas de estas revistas se les realiza un seguimiento para el factor de impacto y permiten a los autores conservar determinados derechos de propiedad intelectual para volver a utilizar y redistribuir su trabajo (14). No importa cuál sea el modelo de difusión, hay nuevas y diversas herramientas editoriales que están siendo utilizadas para garantizar la calidad en la difusión de la investigación.

De otro lado, preguntas sobre el plagio y el autoplagio han azotado al mundo editorial durante muchos años. Garantizar que el trabajo que se difunde es propiedad intelectual del autor y no ha sido divulgado en otros lugares es muy importante. El tiempo es un recurso, como son los límites de página. Por tanto, no importa cuál sea el método de difusión, abusar de este recurso publicando la misma información, palabra por palabra, en más de un lugar (autoplagio) no es ético. Por cierto, robar el trabajo de autores es aún más reprochable. Los programas informáticos son una herramienta nueva para asegurar que el trabajo difundido no ha sido plagiado. La "revisión cruzada" (CrossCheck) es un ejemplo. Compara los manuscritos enviados con otros trabajos publicados o trabajos en Internet. Con el uso de la autenticación de programas, los editores pueden garantizar la originalidad, que es otro indicador de calidad.

Dado que todos los editores, revisores e investigadores se esfuerzan para mejorar la calidad de la investigación que se está difundiendo, hay algunas cosas importantes para recordar. Somos cada vez más un mundo global. Por tanto, es importante examinar las investigaciones de diferentes partes del mundo antes de planear un estudio de investigación. Conocer el estado global de la ciencia es un paso fundamental en la decisión sobre qué investigaciones se deben realizar que tengan un efecto significativo en la vida de la mayor cantidad de personas. Después de todo, la investigación es difícil de realizar y todos queremos hacer la contribución más significativa posible. Además de conocer el estado de la ciencia desde una perspectiva global, es importante reconocer que el idioma es una barrera. Aunque el inglés es actualmente el lenguaje de las ciencias, no todos podemos escribir en inglés tan bien como podemos hablar o entenderlo. Sin embargo, hay muchos profesionales para ayudar a editar los manuscritos de autores que tienen el inglés como segunda lengua. Los investigadores deben ser capaces de producir importantes investigaciones. Los revisores deben ser capaces de identificar importantes investigaciones, y los editores deben ser capaces de ayudar a comunicar los resultados de esas investigaciones de la manera más eficaz posible. Los editores de publicaciones de enfermería seguirán luchando con cuestiones del idioma y con la mejor manera de asegurar que la traducción sea adecuada. Sin embargo, aunque los retos para la difusión de la investigación en enfermería a nivel mundial son fáciles de identificar, es impensable que nosotros, como disciplina, no vayamos a responder a estos retos. Hoy, más que nunca, la sociedad a la que respondemos es una sociedad global, y nos impulsa a funcionar de forma autónoma y a mejorar nuestro cuerpo de conocimiento para que la disciplina de enfermería pueda continuar mejorando la salud de la población mundial.


REFERENCIAS

1. Donaldson S, Crowley. The discipline of nursing. Nursing Outlook 1978; 26: 113-120.

2. Gallup. Nurses top honesty and ethics list for11th year; 2010. Retrieved August 24, 2011. From http://www.gallup.com/poll/145043/Nurses-Top-Honesty-Ethics-List-11-Year.aspx#1

3. Gennaro S, Mayberry L, Kafulafula U. The evidence supporting nursing management of labor. JOGNN 2007; 36: 598-604.

4. Gennaro S. Implementing the evidence-based change in perinatal and neonatal nursing. Journal of Perinatal and Neonatal Nursing 2010; 24: 55-60.

5. McGlynn E et al. The quality of health care delivered to adults in the United States. New England Journal of Medicine 2003; 348: 2635-2645.

6. Freda MC, Kearney M. An international survey of nurse editors'roles and practices. Journal of Nursing Scholarship 2005; 37: 87-94.

7. Kearney M, Baggs J, Broome M, Doughert M, Freda M. Experience, time investment, and motivators of nursing journal peer reviewers. Journal of Nursing Scholarship 2008; 40: 395-400.

8. Gennaro S. Impact and scholarship. Journal of Nursing Scholarship 2010; 42: 233.

9. Jacso P. A deficiency in the algorithm for calculating the impact factor of scholarly journals: the journal impact factor. Cortex 2001; 37: 590-594.

10. Vanclay J. Bias in the journal impact factor. Scientometrics 2009; 78: 3-11.

11. Thomson Reuters. Science essays. Retrieved July 17, 2010. From http://thomsonreuters.com/products.services/science/free/essays/

12. Mendoza-Parra S, Paravic-Klijn T, Muñoz-Muñoz AM, Barriga O, Jiménez-Contreras E. Visibility of Latin American Research (1959-2005). Journal of Nursing Scholarship 2009; 41: 54-63.

13. Greaves S et al. Nature's trial of open peer review; 2006. Retrieved August 26, 2011. From http://www.nature.com/nature/peerreview/debate/nature05535.html

14. BioMed Central. What is biomed central. Retrieved August 29, 2011. From http://www.biomedcentral.com/info/about/

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